El miércoles 21 de agosto por la noche, Independiente y Universidad de Chile jugaban el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2025 en el Estadio Libertadores de América - Ricardo Enrique Bochini, en Avellaneda. El primer tiempo se jugó con normalidad, y finalizó empatado 1-1, Lucas Assadi anotó para el equipo chileno y Santiago Montiel igualó para el Rojo.
![]() |
| Foto: DSports |
En la previa del partido la barra de la U ingresó al Estadio sin revisión, con bombas de estruendo, proyectiles y armas blancas, la hinchada estuvo ubicada en la bandeja superior del Estadio, en la tribuna de arriba de donde se ubicaron los hinchas locales.
Con el correr de los minutos, ante de que empiece el segundo tiempo, cerca de 30 barras bravas de la U rompieron un baño del estadio y empezaron a lanzar objetos a la hinchada de Independiente en la tribuna Pavoni Sur Baja, proyectiles, material fecha, orina y un inodoro, luego arrancaron butacas y se las arrojaron a los hinchas, acompañada por una bomba de estruendo que cayó en una de las Gargantas del Diablo.
Se jugaron un par de minutos en el segundo tiempo, el partido fue suspendido, luego los barras de Independiente reaccionaron a las agresiones, y reprimieron algunos hinchas de la U que quedaban en la tribuna, anteriormente la voz del estadio les pidió a los visitantes que se retiren.
En las afuera del Estadio también hubo enfrentamientos entre los hinchas visitantes y la policía, hubo dos heridos graves, 11 con lesiones leves, las personas fueron trasladadas al hospital Fiorito y más de 300 detenidos.
El presidente de Chile, Gabriel Boric hablo sobre la "irresponsabilidad en la organización" y que "nada justifica el linchamiento", por su parte Néstor Grindetti, presidente de Independiente culpó a la barra visitante y pidió un castigo para la U.
Después de los tristes acontecimientos, la Conmebol está analizando futuras sanciones, en un partido que se transformó en caos, por los disturbios de las barras y la desorganización de seguridad, además hubo polémicas dado que la organización del torneo no dejó ingresar a la policía para que pueda neutralizar la tensa situación.
Por Javier Panzardo | Twitter: @Javier_Panzardo

No hay comentarios:
Publicar un comentario